«Historia de una ballena blanca» en la isla Mocha

“Llamadme Ismael” es una de las citas más célebres de la literatura anglosajona. Moby-Dick no empezó con muy buen pie en el mercado del libro pero al final, con obstinación, terminó por convertirse en uno de esos muchos clásicos que incluso se enseña a los pequeños en series de dibujos animados. La historia del marinero que se obsesionó con capturar a esa gigantesca ballena blanca. Luis Sepúlveda lo cuenta con un poco más de sensibilidad.

En Historia de una ballena blanca, un niño coge una concha en el mar. Una concha que además de susurrarle la marea, también le cuenta una historia. La historia de una ballena blanca que veló por el pueblo mapuche hasta su muerte a manos de los balleneros. Es un cuento que se lee de una sola sentada, muy bonito y que te deja con un mal cuerpo increíble. 

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Una de las historias tan fascinantes que se encuentran en la línea entre la ficción y la realidad, semejante a la del monstruo del lago Ness es la del cachalote blanco que en el siglo XIX decían que merodeaba por la isla Mocha, en Chile. Necesitaron más de cuarenta años y varios barcos para acabar con la bautizada Mocha Dick. Sepúlveda, de forma intuitiva, une la historia con la leyenda mapuche de Trempulcahue en la que se cuenta que cuatro ballenas llevaban las almas de los muertos a la isla Mocha. Leer más »