Libro VS Serie: ¿Es la primera temporada de «El cuento de la criada» una buena adaptación del libro?

El cuento de la criada se terminó de gestar durante la primera mitad de la década de lo años ochenta y se publicó justo en 1985. Tal y como he explicado en su reseña, la autora, Margaret Atwood, sentía admiración a la par que respeto por la Ciencia Ficción y no estaba del todo segura de poder crear una distopía verosímil que pudiera ser aceptada por el público. Lo que nunca se llegó a imaginar es que su libro tuviera tanta repercusión.

Un discurso muy actual que sigue vigente en el siglo XXI, pero que también en los años noventa caló profundo. El cuento de la criada ha inspirado óperas, ballets e incluso una película que pasó sin pena ni gloria, quizás por haber abordado la historia desde el tema erróneo. No fue hasta que la plataforma Hulu decidió volver a intentarlo cuando la novela causó verdadera repercusión en el medio.

Puede decirse que la serie de El cuento de la criada mantiene por sí sola a Hulu y que HBO ha apostado por ella con inteligencia. Todos sabemos que su lema es calidad por encima de cantidad. ¿Os habéis leído el libro y no sabéis si la serie le hará justicia? ¿Habéis visto la serie y teméis que el libro se os haga aburrido? ¿Cómo es la adaptación a la pantalla respecto a la novela?

En el vídeo podéis ver de forma más global que son las cosas que han cambiado y porque. Hablo más de la producción de la serie y cómo esta ha pasado por un lavado de cara para lograr vender.

Como siempre, más abajo se puede leer más ampliado lo que sigo en el libro.

Antes de empezar a contaros qué ha hecho el equipo de producción de Hulu, quiero que tengáis en cuenta que a pesar de que la historia es la misma, hay que salvar ciertas distancias que condicionan el producto de la serie y lo diferencian de un libro.

  • El libro se publicó en 1985 y la serie en abril de 2017. Aunque como ya he dicho, el tema que trata es muy contemporáneo y candente, eso no quiere decir que lo sea al 100%. El libro está ambientado en los últimos años ochenta y la serie en las primeras décadas del siglo XXI. Hay que valorar este contexto, porque habrá cosas que sean distintos, como el avance tecnológico del mundo pre-Gilead y sobre todo, algo más abstracto: la forma en la que los guionistas tienen que dirigirse a su público. No olvidemos que el fin último es amasar dinero, debe ser eficiente y contentar al mayor sesgo posible sin perder la calidad.
  • Adaptar no es sinónimo de copiar. Algunas veces es una adaptación libre, otra es al pie de la letra. Ambas opciones podrían ser válidas y que fuera una buena adaptación. Que no ocurra todo igual que en el libro no es sinónimo de malo. Es la misma historia, pero el medio por el que se vehicula el mensaje, aunque parecido, no es lo mismo. El lenguaje audiovisual y el lenguaje literario son muy distintos. Pueden usar la lengua en común para transmitir mensajes pero no es 100% igual y hay muchas cosas que los diferencian, como por ejemplo, la inclusión de sonido o imágenes abstractas a golpe de vista, cosa que un libro no puede lograr, por decir algo.

Con estos dos apuntes hechos, vamos a empezar con lo que os ha traído hasta aquí. Lo que he hecho ha sido dividirlo en apartados para que nos entendemos, con un recorrido de lo más concreto, cosas específicas que se ven a la perfección, a lo más abstracto, conceptos más metafísicos, presentes durante todo el relato y no solo en momentos puntuales. Así es que los cambios más obvios y notables de la serie respecto al libro son:

Los personajes

Sin extenderme demasiado, porque esto está enlazado con otros apartados que saldrá más adelante, hay muchas diferencias en los personajes, que se resume en darles mucho más peso a los secundarios para poder estirar la trama hasta los diez capítulos que conforman la primera temporada.

En el libro, Defred está aislada. No tiene amistades, se ha casi olvidado de su vida anterior, apenas se relaciona con nadie más que no sea el comandante y el chófer Nick. Pero incluso esas interacciones son mucho más escasas que en la serie. ¿Por qué se ha hecho esto? Porque como ya diré, en el libro estamos presenciando un monólogo interior, pero en la serie no podemos basar todo en ese monólogo. Sería demasiado estático y aburrido. Han añadido puntos de interés en los secundarios, no solo explotándolos más y rodeando a Defred para hacerla brillar más (para mí, lo que hace destacar a un protagonista son los secundarios y el antagonista), sino también incluyendo subtramas que se escapan del margen de acción de Defred y amplían el mundo distópico que no muestra tanto el libro.

  • La criada Janine, también llamada Dewarren en la serie, se convierte en uno de los secundarios más importantes y aunque no se han inventado nada en realidad sobre el personaje, sí inciden mucho más en ella. En especial con la relación que mantiene con Defred. En lo que ya me pararé más adelante.
  • Emily en la serie es lesbiana. Mientras que en el libro se desconoce su orientación sexual y se la incluye en una trama política de forma mucho más activa, en la serie eliminan esa relevancia política para enseñar el trato que se le da a la comunidad LGTBI+ desde que el país colapsó hasta ese presente. Además, en la serie se la hace mucho más anodina que en el libro. Y sí, tiene un motivo. Pero habrá que esperar para desvelarlo.
  • A Moira también le dan mucha más importancia en la serie. Sobre todo respecto a su relación con Defred. En el libro eran amigas, pero Defred está tan anulada que no le importa casi y solo se relaciona con ella lo justo en recuerdos, porque después del Jezabel (en el libro solo va una vez), no la volvió a ver. Mientras tanto, en la serie se la incluye para enseñarnos la trama de los refugiados: cómo se comportan otros países y cómo se adaptan ellos al lograr huir. Además, también la han suavizado mucho. En el libro es una feminista muy radical. Aunque sí es lesbiana, no inciden tanto en eso como en su feminismo. De hecho, en la serie dicen que lleva un sitio web queer cuando en el libro trabaja para una editorial feminista y gracias a esos contactos lograr escapar y termina en el Jezabel. En la serie eliminan esa explicación y queda un poco colgado.
  • Serena en la serie tiene un lavado de cara monstruoso. En el libro no es ni la mitad de importante. Aunque sí es aterradora y un hueso duro de roer, no es violenta como en la serie y se la ha empoderado mucho más. Es menos florero que en el libro. Además, aunque trata mal a Defred, no la trata tan mal como en la serie. De hecho, este personaje es el que más cambia sin duda alguna.
    Mientras que en el libro, tiene un pasado mediocre en la televisión como religiosa, en la serie se le otorga el mérito de haber construido los pilares ideológicos del sistema y un pasado como política de ultraderecha en la que se la muestra como una opositora feroz con las ideas muy claras. Eso es totalmente inventado. Además, en el libro es una señora mayor coja. Mientras que en la serie es una mujer muy joven y muy muy guapa.
  • Rita en la serie es una fusión entre el personaje con su nombre y Cora, la segunda mujer que vive en la casa. Mientras que Cora es mucho más blanda y amable con Defred, Rita es muy seca con la criada, porque en el fondo, odia el sistema y le da rabia que las criadas se sometan de esa manera. Aunque en la serie es cierto que es una persona arisca, es mucho más amable con Defred.
  • El comandante en el libro no tiene identidad, ni nombre, ni nada. Nunca se sabe quién es. Se especula que podría ser Waterford pero no se confirma. En la serie se admite como que lo es y se le da mucha más autoridad. Además, es mucho más joven y guapo, por supuesto.
  • Alma es un personaje secundario, casi extra, que en la serie sale bastante como ambiente para ilustrar la camadería entre las criadas. Como eso en el libro no existe, solo se la nombra por encima una vez.
  • Tía Lydia en el libro solo aparece en los recuerdos de Defred como la tía que las cuidaba en el centro Rojo. Es mucho más blanda en la serie, donde incluso a posteriori se la ve preocupada por las criadas, llegando incluso a cuestionar a otras autoridades.
  • Hannah en el libro existe, de forma vaga pero solo porque Defred cuenta que tenía una hija. En ningún momento siente la tentación de ir a por ella. No se sabe cómo se llama, dónde está. Nada. Mientras tanto, en la serie, la maternidad se convierte en una subtrama muy importante que termina incluso por catapultar la trama maestra.
  • Luke, su marido, de igual forma adquiere no más, sino protagonismo directamente. En el libro ni siquiera se sabe si está vivo o muerto. Defred baraja varias posibilidades con las que juega en su mente pero no tiene forma de saber si lo mataron cuando huyeron, si sobrevivió y lo encarcelaron o si escapó y cruzó la frontera. En la serie agarraron la tercera hipótesis y la hicieron realidad. Importante para acontecimientos venideros que en el libro no se muestran durante la segunda temporada.

Detalles

Hay cosas que sacan punto a punto, coma a coma, del libro. Sobre todo los diálogos entre personajes y parte de los monólogos interiores que incluyen a June. No es solo un hecho puntual para hacer un guiño a los lectores, sino que casi todos los diálogos en las escenas importantes suceden tal cual en el libro.

Por otro lado, en cuanto al atrezzo y el decorado, más de lo mismo. Están pendientes en detalles como que Hannah lleve un peluche de un conejo cuando están escapando o que la salita de Serena esté llena de flores. Las flores son una parte importante en la simbología de esta historia y no podían faltar. No es casualidad que en la segunda temporada Serena esté encerrada en un invernadero.

Sin embargo, esto nos lleva a pensar que si son capaces de conseguir un peluche de conejito para Hannah, quiere decir que todo cambio en este aspecto respecto al libro es consciente en un 99% de los casos, dando margen a los contratiempos de producción, que esos nunca fallan, creedme.

Entonces, os dejo caer por aquí que el vestido que el comandante le da a Defred para ir al Jezabel es la antítesis en la serie de lo que sería en el libro. Mientras que en el libro hacen un inciso continuo para remarcar que es un traje de probablemente algún espectáculo teatral o de cabaret, se da a entender, con lentejuelas de estrellas y plumas rosas y moradas, que además, le queda algo grande y estaba usado porque se ven manchas de sudor, en la serie le dan un vestido con lentejuelas, sí. Pero fino, bonito, poco revelador. Pueden empezar a hacer sus hipótesis. Personalmente es algo que me molesta mucho.

Personaje principal: Defred

Este es cuanto menos, el cambio más radical que se hace entre el libro y la serie. Lo único que tienen en común la Defred del libro y la Defred de la serie es que se «llaman» igual. Son dos personas totalmente distintas.

En primer lugar, Defred nunca dice su nombre. Los lectores hicieron teorías sobre que su nombre era June porque se dijo por ahí y nunca salió nadie a reclamarlo, así que infirieron que eso era porque se trataba de ella, que esquiva en un constante decir su nombre. Pero la autora dijo que no, que no era la intención. Aunque cuadraba, que podían pensar lo que quisieran sin eso les hacía felices. O sea, que ni lo confirma, ni lo desmiente.

La serie cogió una hipótesis, una vez más y la hizo plausible. Creó en torno al nombre de June un nuevo personaje mucho más fuerte, combativo y decidido. La Defred del libro es una persona muy sentimental y errática que ya ha perdido las ganas de vivir pero que solo lo hace para demostrarle al sistema que no se va a doblegar. Sin embargo, siempre permanece sumisa. Sus demostraciones de subversividad son tan sutiles que solo ella se da cuenta. Si logra escapar, es porque prácticamente tiran de ella y la echan a patadas, no porque ella haya emprendido. Defred nunca emprende. Está ahí, sin más. Es un cacho de carne sin ojos. Y esto no es una crítica. De hecho, a mí me gusta más la Defred del libro que la de la serie, es más realista.

¿Qué hicieron, entonces, en la serie? Dignificarla mucho más, hacerla casi una líder, como se muestra en el último episodio de la primera temporada. Muchas de las cosas que hacen los secundarios en el libro, se las dan a Defred para que se luzca un poco. Hay un trato de favoritismo claro hacia la protagonista. Lo cual es curioso, porque a los secundarios les añadieron muchas cosas pero les quitaron su esencia para trasladarla a June.

No es June la que se lanza a por el supuesto violador la primera cuando las criadas lo matan a golpe. Es Emily (Deglen) porque no era un violador, sino un rebelde y le quiso dejar inconsciente como último favor para que no sufriera más. No es June la que se escapa con Moira del Centro Rojo secuestrando a una Martha. Es Moira. No es June a la que castigan por escaparse y las demás criadas le dan comida robada en señal de camadería. Es Moira. June, de hecho, tiene muchas cosas de Moira. Casi que les habría rentado más hacer que la criada fuera Moira. Aunque es una broma, porque a pesar de que las diferencias sean tan abismales, tiene una razón de ser muy sencilla. Pero no nos apresuremos.

Le quitan a otros personajes pero también inventan. Como por ejemplo, el momento en el que le dan una galleta cuando Dewarren está dando a luz y luego ella la escupe. Eso no lo hace nunca. La Defred del libro no se habría atrevido. Aquí es donde entra en juego el vestido del Jezabel. Le ponen un vestido bonito y digno para no humillarla de la manera en la que se humilla frente al comandante en el libro. June, siempre digna y con la cabeza alta. Ambas opciones son válidas pero muy opuestas, sin duda.

Además, a la Defred del libro le da igual que su hija esté por ahí perdida. Está resignada. Se acuerda de ella pero nunca hay intenciones de tomar la iniciativa. Mientras tanto, en la serie, el motor de June es su hija. Siempre pensando en su hija. Ahí tenemos el último episodio de la segunda temporada. Y por supuesto, retar a Serena es impensable para la Defred del libro.

Se le ha dotado de una identidad que la hace fuerte. El hecho de no olvidar su nombre, al contrario que en el libro, le construye una resistencia que le hace saber cuándo tiene que ser sumisa y cuándo no. Al igual que también idear una estrategia para mostrarse combativa aún en su sumisión. De hecho, se le ha dado más estudios y ambición intelectual que la que tiene en el libro. Aunque en ambos lados fue a la Universidad, en el libro trabajaba en una biblioteca haciendo un trabajo aburrido, mientras que en la serie tenía un puesto relativamente activo en una editorial. ¿Cómo de importante es esto?

Hasta cierto punto. El hecho de que la mujer en su monólogo interior siempre haga metáforas ingeniosas y sencillas, casi como las haría un niño pero con cierto tinte perturbador debido a sus vivencias (como el espantapájaros de la sonrisa ensangrentada) le da carácter a la narración, la diferencia del resto de distopías. Ella no es doctora, ni estudiosa. Es más, nos cuenta que es su marido quien le explica lo que significa sororidad porque ella no lo sabía. Detallitos. Es algo muy importante que demuestra lo bien construido que está el personaje aunque no sea una badass y pase a ser un recuerdo vago de la Historia, que es justo la pretensión de la autora. Como la serie no ambiciona eso, se ha permitido hacerla más capaz.

Censura

Sí. Creo que han censurado ciertos aspectos del libro para no meterse en jardines demasiado polémicos. ¿Por qué lo creo? Porque el equipo de Hulu ha demostrado saber hacer un trabajo impecable, estar en todo. ¿Nos vamos a creer que ha sido un descuido olvidarse de aspectos importantes en la historia? Por supuesto que no. Hay cosas que prefirieron no incluir en la serie. ¿Por qué? Pueden hacer también hipótesis sobre esto.

  • La pornografía y el deseo sexual de la mujer. Muchas veces se nombra que en el país en el que vivía Defred antes del golpe de estado, la pornografía era muy común. Estaba casi liberalizada y ya no era un tema tabú. Las feministas se reunían en parques para quemar revistas; entre ellas su madre y de esto en ningún momento se habla durante la serie. Ni siquiera cuando incluyen la escena de la quema de libro en el parque, para introducir a su madre. Un quiebro elegante para evadir un tema tan polémico. Que también tiene que ver con el tema del feminismo en libro y serie respectivamente.
    Por otro lado, hay una sola cosa en la que sí es activa la Defred del libro y se la muestra un poco más combativa: en mostrar deseo sexual como forma de rebeldía. Lo único en lo que ella es un poco consciente y en la serie lo eliminan. De hecho, de las primeras escenas que se encuentran en el libro es ella imaginándose que besa a un guardia, aunque es feo, joven y está lleno de granos. Porque cree que hacerles desearla aun sabiendo que están en una clase social tan baja que no podrán tocar a una mujer en años es una forma de venganza que no le pueden arrebatar, algo así como… venganza natural. Derecho fundamental por el hecho de ser mujer. En la serie June es una señora muy digna que para nada está desesperada por mantener relaciones sexuales. Y toda la trama de Nick no tiene que ver con eso, sino con el amor. Del que ya hablaremos.
  • Los medios de comunicación. En el libro, Defred cuenta que antes de la Ceremonia, mientras esperan a que llegue el comandante, Serena les deja ver las noticias como que no quiere la cosa. Aunque sabe que seguramente sean inventadas, les da cierta tranquilidad. En la serie los medios de comunicación no salen ni por casualidad. Da la impresión de que no existen ni las radios y que se comunican por señales de humo. Una forma muy elegante y sutil de dejar fuera de campo algo que desde luego, supondría una buena trama. ¿Está esperando a que llegue su momento en las temporadas venideras? Quién sabe.

Ahora, si hay algo que está totalmente cambiado y edulcorado, yo diría que incluso censurado aunque entienda el motivo, eso es sin lugar a dudas las relaciones entre personajes. Aunque podría hablar de una forma mucho más abstracta.

El libro es muchísimo más crudo. No duro, pero sí crudo.

Es decir, que no es que el libro sea más morboso ni mucho menos. De hecho, no lo es. A mí me pareció mucho más dura la serie porque lo ves con imágenes. Pero todo está mucho más dulcificado en la pantalla y si habéis leído todo, os podréis haber dado cuenta.

La autora, siendo realistas, ha sido mucho más sincera que el equipo de Hulu. Digamos que en la serie hay más filtros. La autora no ha puesto ninguno. La autora cogió las bases de la distopía que había creado y pensó: «¿cómo se relacionarían las personas en esta tesitura?». Y escribió lo que a ella le pareció verosímil, sin tonterías, sin azúcar. Esto se ve sobre todo en las subtramas.

Para empezar, en el libro no existe el amor romántico. Mientras que en la serie se nos muestra incluso un momento en el que Serena deja entrever que quiere a su marido. De igual forma, la relación entre Nick y June no es ni parecida en el libro. En la serie es ¿amor? en el libro ni es.

Sí, mantienen relaciones sexuales, pero es que ni sabemos si la besó o solo se la metió y ya está, porque en esa parte, Defred divaga. Primero dice que pasó una cosa, luego que no, que eso es lo que le habría gustado pero no pasó; está a caballo entre el recuerdo y la invención y se hace aposta para llegar al final y darnos la bofetada de realidad: la Historia es incierta y no podemos apegarnos a ella, pero sí analizarla con frialdad para no cometer los mismos errores una y otra vez.

Entonces, os preguntareis: ¿por qué Nick ayuda a escapar a Defred en la furgoneta de los Ojos? Pues tal y como se desvela al final, todo bajo suposiciones, posiblemente por pura humanidad porque él es de clase baja, un doble agente que tampoco está de acuerdo con lo que hay y sobre todo, por interés personal y egoísmo porque piensa que puede estar embarazada de un hijo suyo y eso es harina de otro costal en Gilead. Pero nada de amor.

En la serie se muestra una relación muy bonita y yo soy la primera que se deshace con Nick, porque me parece un peluchito, pero vamos a ser realistas, es una dulcificación de la historia para vender y llegar a más público. Que nos guste no significa que haya que negarlo. Y funcionan. No son tontos, son profesionales. Saben lo que hay.

Pero no es solo en esto. Aquí está la relación entre otras criadas. En la serie se nos vende que juntas pueden con todo y que Gilead no derrumbará a las criadas porque son una sola: ya hubo una Defred, ya hay una Defred y habrá otra. Eso queda genial en un comercial de las Bratz para vendernos algo de epicidad en la historia, pero en el libro, no existe.

No hay relación alguna entre criadas. No hay amistad alguna entre mujeres. Es un sistema patriarcal fundamentalista conservador. Las mujeres están atadísimas de pies y manos. Tanto que hasta ellas mismas se autocensuran de lo manipuladas que están. De hecho, Emily tiene mucha más fuerza en el libro porque es de las pocas que toma la iniciativa para buscar cierta hermandad en el grupo, porque es rebelde. Como en la serie le despojan de eso, la obsequian con a escena de la mujer conductora. Que es lo menos que podían hacer, porque en todo el libro, es la única que conserva el cerebro intacto.

En el libro, nadie tiene lástima por Janine. La ignoran como si fuera una pordiosera. Y si la ayudan es porque no les queda más remedio y no tienen forma de librarse de ella. Como si fuera la loca del pueblo. Y Defred, como la que más. En la serie Defred es un desecho de moralidades, no solo en esto. En el libro es más humana. Admite que ignora Janine porque le provoca rechazo sus locuras. No existe esa relación que tiene con ella de querer protegerla por lástima. Y mucho menos existe el afecto de tía Lydia hacia ella porque actúa como deberían actuar todas. En el libro, tía Lydia se acerca a ella para manipularla y usarla de topo, puro interés estratégico.

De igual modo, la relación de Defred y Moira es mucho más fría. No porque no sean amigas, sino porque están en una situación muy dura. Ante eso, lo primero que sale a flote es el instinto de supervivencia y ya nos ha quedado claro que el de Moira está muy desarrollado. Cuando escapa del Centro Rojo, no llama a Defred para sacarla de ahí. Se saca las castañas del fuego ella sola. No hay una verdadera unión entre mujeres, no porque no quieran, sino porque no se les permite. Y están tan asustadas que solo dan pequeñas muestras en momentos críticos. Muy críticos.

¿Por qué han hecho esto?

Es muy simple. El objetivo de este producto es vender. Han hecho una inversión descomunal. Necesitan cubrir los gastos y obtener beneficios y eso se consigue haciendo un producto accesible para un público lo más generalista que les permita la historia sin sacrificar calidad. La escritora no tenía esos afanes, solo quería hacer un buen libro de Ciencia Ficción. Distintas pretensiones, cada cual válida en su propio contexto.

En la serie han incluido pequeños matices que hacen que sea todo más accesible y no quede solo a un público cerrado, porque el libro fácil de leer es, pero entender… ay, eso ya es otra cosa. Y Atwood lo sabe. Por eso incluyó la transcripción de la conferencia al final.

Tramas inventadas

Sí. Hay dos puntos que nunca pasan en el libro y que en la serie los añaden por diversos motivos, ya sean con una base real que hayan visto en el libro o directamente, lo han añadido para poder sostener las próximas temporadas.

  • La trama de las relaciones internacionales. Han eliminado el turismo. Porque en el libro hay turistas. De hecho, Defred y Deglen se encuentran con un grupo de turistas asiáticos y se quedan un poco pilladas al ver a mujeres con la falda por la rodilla y las uñas pintadas. Esas mujeres se acercan a ellas y les preguntan si son felices. Ellas responden con la mayor entereza posible que sí para no meterse en líos porque el guía del grupo está vigilando.
    En la serie eso se elimina, no existe apertura turística alguna, pero llegan unos embajadores a visitar Gilead para intentar empezar a abrir tratados comerciales. La embajadora de ¿México? es la que le pregunta a Defred delante del comandante si es feliz. ¿Por qué hacen esto? Porque es una trama que sirve de enlace para unirla con la de su marido Luke y porque así se muestra un lado gris de Gilead. Son malos pero también hacen algunas cosas bien, cuestión de perspectiva. Transición ecológica y aumento de la natalidad, por ejemplo. El cuento de la criada es una historia cuyo principal objetivo es no establecer juicio alguno para dejarle ese trabajo al lector. Hay reminiscencias de ello en la serie.
  • La trama de las cartas. Esta es totalmente inventada para rescatarla en la segunda temporada. Cambia Defred, cambia la trama maestra y consigue testimonios de otras mujeres que más adelante lograrán llegar a Canadá gracias a Nick en una misiva diplomática. Es una especie de guiño también al libro pero muy muy sutil. Porque en la serie nunca nos lo dicen de forma directa: que la historia de June es uno de esos testimonios que le dan en la carnicería. Es más, aunque sea inventado, hay muchas cosas que cogen de la imaginación de Defred del libro, como que le darían un paquete en la carnicería.

Los pilares en los que han basado la adaptación y han construido todo lo anterior

Tal y como se explica en el vídeo (si no lo habéis visto, haré un breve resumen aquí), hay tres cosas que se adaptaron del libro a la pantalla por distintos motivos, entre los que se encuentra abrirse a un público más general o salvar las complicaciones de cambiar de medio.

  1. Identidad
  2. Concreción
  3. Feminismo

Estas tres cosas que se han ido intuyendo por un lado y por otro eliminan en la serie totalmente la intención de Atwood de hacer reflexionar al espectador o lector sobre la forma en la que abordamos la Historia. Se eliminan todas las hipótesis que pueden crear confusión para dejar las reflexiones metafísicas en otro lado, también porque demostrar esto con imágenes, a pesar de que se haya incluido voz over es más contraproducente que otra cosa. Y, vamos a ser sinceros: también ata mucho más la moralidad.

No me parece que la serie sea propaganda moralista, pero sí se posiciona mucho más que el libro. De hecho, hay cosas que añaden como todo el tema LGTBI+ que a mí me parece innecesario pero tampoco es recriminable porque así atrae a la minoría como espectador potencial y segundo, porque en el fondo, está bien que se visibilice. Aunque se sacrifique parte de la imparcialidad. En el fondo, es una decisión de los altos cargos.

Sin embargo, si bien para el colectivo LGTBI+ fueron tan implacables, con el feminismo ocurrió lo contrario. Le hicieron un lavado completo de cara. Eliminaron, por ejemplo, todo el radicalismo de Moira, que casi desprecia a los hombres. Tampoco dicen que a la madre de Defred la cogieron porque practicaba abortos ilegalmente, al contrario, la ponen de matrona en un centro alternativo. Detallitos que empiezan a oler un poco a rancio.

Curioso es que a pesar de eso, no incluyan algo tan importante como el momento en el que Luke le explica a su mujer lo que es la sororidad entre mujeres. ¿Los hombres no pueden ser feministas?

Temas candentes que pueden llegar a crear cierto rechazo. Entiendo el motivo por el que han eliminado todo eso. De hecho, leí no hace mucho, que en la serie eliminaron una escena en la que el comandante viola a Serena porque según el actor, ya se sabe que Waterford es un ser despreciable pero eso no significa que no tenga humanidad, solo unas ideas poco populares. Le parecía innecesaria esa escena.

Pues no. A mí me parece de lo más necesaria. Porque el comandante no tiene humanidad. Le dijo a Defred que básicamente, le daba igual que la mayor parte de la población sufriera si se salvaba lo que él creía que era importante. La serie, aunque parece polémica, en realidad esquiva los verdaderos conflictos que plantea la historia. Explota el feminismo y está bien, pero no aporta nada que no se sepa ya, solo reafirma lo que ya todos deberíamos saber. El libro va mucho más allá.

Digamos que la serie nos lleva con correa de un lado a otro y nos dice lo que tenemos que pensar, sin entrar a debatir si es bueno o malo o si estamos de acuerdo o no.

¿Es o no una buena adaptación?

Digamos que la serie ha comercializado la historia. Pero es entendible, porque el objetivo de ambos productos son distintos en cierto modo. Para comercializar esto también se ha cambiado la narración y se han alterado los hechos.

Está de ejemplo el primer capítulo. Empieza con la persecución y trocea la vida de Defred para saltar del pasado al presente continuamente. Además de que no se han inventado nada, logra crear cierto ritmo y dinamismo. Como es una historia hasta deprimente, muy de personajes más que de acción, han explotado con una técnica narrativa llamativa la poca acción que puede haber (en la primera temporada) para enganchar al espectador y permitirse añadir las partes más tranquilas sin que este huya porque no haya persecuciones o ejecuciones.

El cuento de la criada es buena materia prima para adaptar a la pantalla. Todo tiene sus dificultades pero en este caso se empezaba con ventaja gracias a los flashbacks que además no hace falta introducir con ninguna voz over aburrida, porque la diferencia entre el pasado y el presente se percibe ya solo con el aspecto físico de los personajes, dejando así la voz over para momentos en los que se necesita explicación con palabras porque las imágenes no sean capaces de ser tan explicativas. Han encontrado el equilibrio perfecto, cosa que no logró la película de los 90 (aunque esta sí que se focalizó en la sexualidad. ¿Eso hizo a la serie huir de dicho aspecto? Quién sabe).

Han hecho lo imposible por traducir a imágenes y secuencias las palabras de Defred y eso ha sido posible gracias a las metáforas con las que se expresa. Aportan un concepto mucho más visual que ayuda a dar en el clavo con las escenas necesarias en la serie. Colores, movimientos, formas. Cada historia es una genialidad en su campo, no se pueden valorar en la misma liga, porque lo que las diferencia es algo que no tiene nada que ver con el buen o mal hacer. Ninguna es mejor ni peor. Solo distintas porque es una adaptación como su nombre indica.

Son las dos buenas. A pesar de todos los cambios, objetivamente hablando, es una buenísima adaptación, no hay casi nada que pueda echar para atrás. Todo depende los gustos personales de cada uno. ¿Prefieres pensar en algo más metafísico sobre el devenir del tiempo y otras cosas resumidas en la célebre frase de Ce’st ne pas une pipe? ¿O por el contrario quieres ver algo de calidad con lo que entretenerte pero no comerte una hamburguesa mal hecho, sino algo bien, propio de un Gourmet?

¿Leo el libro o veo la serie?

Ambas. Creo que son complementarios. Cada uno aporta una perspectiva distinta. Depende mucho de gusto personal pero puede ser cualquiera o las dos. No pasa nada y en realidad, da un poco igual el orden en el que se haga porque en realidad hay mucha distancia entre ambos.

Es muy curioso que a pesar de conservar diálogos iguales, ambientación, sucesos, conceptos al pie de la letra, sacados tal cual del libro, el resultado de la serie sea tan distinto. Eso solo lo pueden hacer personas muy capacitadas. Sin alterar grandes cosas, hacer algo tan distinto y accesible. Es un trabajo muy bien hecho, depende del humor que uno tenga.

Sí diría que el libro es para leerlo en un momento de lucidez en el que poder captar todos esos detalles que la serie ha eliminado para hacerla más universal. Si no se van a captar, pues te quedas igual que si te ves la serie.

Las dos historias cuentan lo mismo. Pero el libro es mucho más sutil, da pie a reflexiones metafísicas y a que el lector haga teorías, deja más autonomía. La serie lo da todo mucho más masticado y elimina cualquier cosa que dé pie a hacer teorías más abstractas que no concuerden con cierta moralidad que transmiten.

Por encima hay toques de libre albedrío cuando por ejemplo, Fred le dice a Defred que han conseguido hacer una transición más ecológica, como un guiño al libro, pero sin tan sutiles que no hacen sombra a todo lo demás.

Es más aleccionador, por así decirlo.

¿Qué es lo que más me ha gustado?

La forma en la que han convertido las palabras del monólogo interior de Defred en planos y secuencias audiovisuales. Si entendéis de narración audiovisual es un añadido que disfrutar.

¿Qué es lo que menos me ha gustado?

La censura de todo el tema de la pornografía, el feminismo radical y la sexualidad de Defred, pero sobre todo, lo que más me toca la moral es la dulcificación y el vendernos la historia de amor. Me repatean las historias de amor metidas a calzador solo para que la gente no se deprima. No me gustan las historias tan generalista, me gustan los productos de nicho, personalmente hablando. Y por eso no les perdono que los actores de Serena y Waterford sean más jóvenes y más guapos. Habría quedado mucho mejor y más perturbador que de verdad fueran tal y como se describen en el libro. Porque al ser guapos, nos manipulan para que nos caigan mejor a pesar de que sean personas despreciables. Sobre todo los hombres.

 

Un comentario en “Libro VS Serie: ¿Es la primera temporada de «El cuento de la criada» una buena adaptación del libro?

  1. Bravo!! Buenísima crítica de la serie.
    Yo cuando vi los dos primeros capítulos mis sensaciones ya no eran las mismas que cuando me leí el libro.
    Como bien dices, la intención del libro no es nada comercial. La autora quiso plasmarlo a su manera y lo hizo. Al final, casi todo lo que se hace para cine y TV es para obtener beneficios.. y si haces algo que no pueda entender en profundidad la mayoría de la gente (mas independiente) pues no hay ganancias…
    Yo también me llevé una decepción con el comandante y su esposa… jamás me los imaginé así en el libro!! Por eso me gusta siempre leer primero e imaginarme las cosas como yo las entiendo, no como un equipo de productores…
    Enhorabuena de nuevo por tu critica!
    Saludos.

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